“ Es importante abrir mente y corazón, pensando desde la paz y la felicidad, no solo hacia ti
mismo sino hacia todos los seres.”

TEMA PONENCIA.
La Paz, la Felicidad y la Compasión en el Mundo que nos espera.

El Venerable Monje Tibetano Thubten Wangchen nació en el año 1954 en Tíbet, en el pueblo de
Kirong (“Pueblo de Beatitud”, en tibetano). En 1959, a la edad de cinco años, se vio obligado a
abandonar su país con su padre y dos hermanos mayores debido a la invasión del Tíbet por parte
de China. Tuvo que sobrevivir mendigando en las calles de Katmandú, Nepal, como tantos otros
tibetanos forzados a exiliarse.

Poco después, gracias a los auspicios de S.S. el Dalai Lama y a la ayuda del gobierno indio, pudo
ingresar en una escuela para refugiados tibetanos en Dalhousie, India, donde estudió su propia
lengua, cultura, historia, arte y filosofía budista, así como inglés e hindú.

A los dieciséis años decidió entrar en un monasterio para profundizar en el estudio de la filosofía
budista. Consiguió ingresar en el monasterio de Namgyal –el monasterio privado de S.S. el Dalai
Lama- en Dharamsala, norte de India, ciudad sede del gobierno tibetano en el exilio. Allí pasó once
años estudiando la doctrina budista y sus rituales, ceremonias, danzas, confección de mandalas,
etc.

A finales de 1981 fue por primera vez a España como traductor de un lama tibetano.
Posteriormente siguió organizando conferencias, exposiciones y seminarios sobre los diferentes
campos de la cultura tibetana.

En 1989 y durante tres años fue director del LAMA PROYECT, un proyecto de recopilación y
grabación en vídeo de las tradiciones y enseñanzas preservadas por los lamas más ancianos, a fin
de asegurar su continuidad.

Después de un intenso intercambio cultural con occidente, decidió inaugurar un centro en España.
Por indicación y consejo de S.S. el Dalai Lama, creó la Casa del Tíbet de Barcelona con el objetivo
de divulgar la cultura tibetana. En diciembre de 1994 S.S. el Dalai Lama inauguró la sede de la Casa
del Tíbet, de la cual es el Presidente de Honor y Thubten Wangchen su director.

El 25 de septiembre de 1998, el Ven. Thubten Wangchen obtuvo la nacionalidad española,
convirtiéndose en uno de los primeros ciudadanos españoles de origen tibetano.

En el año 2000, la Casa del Tíbet se convirtió en Fundación con el objetivo de potenciar la difusión
y la defensa de la cultura tibetana, los Derechos Humanos y la Cooperación y solidaridad con el
pueblo tibetano en el exilio, especialmente en programas de educación y salud.

En septiembre del año 2007 la Fundación Casa del Tibet organizó la visita de S.S. el Dalai Lama a
Barcelona. Una visita que, entre otros eventos, convocó a más de 10.000 personas para asistir a
una conferencia pública en el Palau Sant Jordi de la capital.

El Ven. Thubten Wangchen es también diputado por Europa del Parlamento Tibetano en el Exilio
con sede en Dharamsala, India, desde marzo de 2011.

El año 2012 llevó a cabo una gira europea de dos meses para divulgar la campaña internacional
“Llama de la Verdad” lanzada por el Parlamento Tibetano en el Exilio. Una campaña que supuso
recorrer más de 15 mil kilómetros, 29 ciudades, 24 países y hacer más de 150 horas en carretera
recogiendo firmas para pedir una solución pacífica a la cuestión del Tíbet, el regreso del Dalai
Lama al Tíbet y que tanto la ONU como la comunidad internacional conozcan las aspiraciones y
sufrimientos que el pueblo Tibetano. La campaña concluyó el 10 de diciembre del 2012, Día
Internacional de los Derechos Humanos”, cuando se hicieron entrega de todas las firmas recogidas
en diversos países de Europa, Asia y África, Estados Unidos y Canadá, con la presentación de la
carta de llamamiento, a las Naciones Unidas en Nueva York, al Consejo de los Derechos Humanos
de la ONU en Ginebra y al Centro de Información de la ONU en Nueva Delhi, simultáneamente.

Defensor incansable de los derechos humanos, estuvo muy presente en la prensa nacional e
internacional por la querella llevada a la Audiencia Nacional contra ex dirigentes chinos acusados
de genocidio, entre ellos, Jiang Zemin, quien fue presidente de China entre 1993 y 2003; Li Peng,
primer ministro de 1988 a 1998, y otros tres exdirigentes. El ex presidente Hu Jintao también fue
imputado en el mismo 2014 con los únicos votos del PP, la causa del Tíbet, junto a otras causas
que estaban siendo investigadas en la Audiencia Nacional, queda archivada.

Su vida junto al dalái lama

A los dieciséis años un joven Wangchen, atraído por la espiritualidad, decidió entrar en un
monasterio para profundizar sobre la religión budista. Consiguió ingresar en el de Namgyal,
donde convivió durante once años con el dalái lama Tenzin Gyatso.

De él cuenta que “es un hombre sencillo, muy humano y con un gran sentido del humor, siempre
con una sonrisa”. Además, es una persona “consecuente con lo que dice y piensa y no tiene ansias
de poder, a diferencia de otros líderes políticos internacionales”.
La vida de Wangchen en el monasterio estuvo caracterizada por la austeridad y la espiritualidad.
Junto al dalái lama y el resto de compañeros se levantaba sobre las 5 de la mañana. Después de
lavarse, toda la congregación se reunía a las 6 en el templo para una sesión de meditación
conjunta de unas dos horas de duración. Tras este ritual, los 200 monjes del monaterio acudían a
un gran comedor donde compartían el desayuno.
El resto del día los religiosos dedicaban las horas a clases con los lamas (maestros). En estas los
monjes estudiaban filosofía y memorizaban textos sagrados.
Tras una pausa para comer, la tarde era dedicada a actividades como las artes y las danzas sacras,
en las que Wangchen aprendió a desarrollar cualidades como la paciencia y la concentración.
En la noche Wangchen y sus compañero budistas tomaban una cena ligera, pues, tal y como indica
la tradición, «el monje debe no cenar o cenar poco«. Y antes de acostarse continuaban con la
memorización de textos y los rituales religiosos.
En la actualidad Wangchen es diputado del gobierno tibetano en el exilio, y como representante
europeo, intenta dar a conocer en nuestro continente la difícil situación que su pueblo vive en el
Tibet para que el mundo no les dé la espalda. Pese a los años de penurias que vivió durante su
infancia, Wangchen muestra una actitud siempre positiva que desprende allí donde va.

El Venerable Thubten Wangchen viaja constantemente por todos los rincones del mundo para
hablar de dos de los temas que más le apasionan: La Filosofía budista y la defensa de los derechos
humanos de su pueblo.

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