VI CONFERENCIA MUNDIAL

DE LA PAZ Y DE LA LUZ - Online Jun. 19,20 & 21/2020

RAÚL RUÍZ AGUIRRE

RAÚL RUÍZ AGUIRRE PARTICIPARÁ EN LA VI CONFERENCIA MUNDIAL DE LA PAZ Y DE LA LUZ

Raúl Ruiz Aguirre es maestro de Danza Tradicional Azteca Chichimeca del Conocimiento Ancestral, fundador y capitán del grupo de danza Cuahutli Iyarieya, que significa “en el corazón del águila”, con sede tanto en Guadalajara, en donde radica, como en Monterrey, N.L. Tiene 47 años como danzante y 29 como maestro danzante. Se autodenomina un ser de luz que ha venido a la Tierra a colaborar en la creación de una conciencia más plena acerca de lo que somos y del rumbo que está tomando la humanidad. Se le dieron los dones de la danza y de la palabra ancestral.

La danza se la enseñaron sus padres, es parte de su herencia familiar. Comenta que él escuchaba los tambores y bailaba en el interior del vientre de su madre. Luego, fue forjando su corazón y su camino bajo la tutela grandes jefes de danza, como Natividad Reyna y del sacerdote jesuíta Jorge Manzano. La danza alimenta su fe y su amor a la vida.

Comparte gustoso los conocimientos ancestrales que se le han confiado para coadyuvar a la evolución y despertar del ser humano hacia una conciencia más plena y apegada a la Naturaleza. Conocimientos que no se encuentran ni en los libros, ni en las escuelas, mucho menos en internet, ya que han sido transmitidos de generación en generación, por miles de años, de voz en voz.

Es un convencido de que sólo a través de la vivencia se adquieren las enseñanzas y aprendizajes que lo hacen un hombre de sabiduría, un hombre toltecatl, “impecable en su camino”.

Es, además, artesano y propulsor de las costumbres y tradiciones de los pueblos indígenas mexicanos. Danzante de Aparrukie Cristo Wuirrarika (huichol). Activista y colaborador de Enlazando Tradiciones A.C., organización filantrópica que socorre a las comunidades indígenas proveyéndoles medicamentos, ropa, juguetes, útiles escolares y utensilios para sus ceremonias.

Parte de su misión es ayudar a recuperar las tradiciones ancestrales. En sus múltiples presentaciones a lo largo y ancho de la República Mexicana demuestra que la danza tradicional azteca chichimeca es medicina para el cuerpo, la mente y el espíritu. Es meditación en movimiento en armonía con la Naturaleza, con la Madre Tierra Tonanzihtlalli, con el entorno y con el prójimo. Realiza trabajos de velación de flor y canto en agradecimiento a la vida.

A través de la danza establece un diálogo directo y sin palabras con su audiencia, expresándose sólo a través de sus emociones y estados de ánimo, conectando con La Paz interior de cada uno y dialogando con ellos, de corazón a corazón.
Para él, el camino espiritual consiste en un aprendizaje de amor a uno mismo, que se extiende al prójimo y conecta con todo lo divino.